Oh Guatemala! Que santa locura la tuya, cuando pudiste ver a
aquella Virgen Madre, que llevabas muy dentro en el alma, en una como celestial
visión. Tal se ofreció a los ojos la nueva imagen del la Virgen del Rosario,
mandada a esculpir por el santo dominico Fr. Lope de Montoya, bendecida en 1592.
Tres excelentes plateros de Antigua Guatemala, en el siglo
XVI tuvieron el acierto, las calidades artísticas y el honroso encargo de
realizar en plata la hermosa imagen de Nuestra Señora del Rosario; esa bendita y
dulce imagen de la Santísima Virgen, venerada en Guatemala por mas de 4 siglos.
Los tres maestros, discípulos del platero sevillano Andrés
Revolledo, recibieron el encargo de realizar en plata la efigie de la Santísima
Virgen, basándose en la que tenían la Cofradía del Rosario y que era conocida
como Nuestra Señora de la Antigua o como la Domina por su cuerpo en forma de
campana.
La imagen de Nuestra Señora tiene dos varas de alto y "era la
mejor que existía en su tiempo en Indias, la mas hermosa de toda América" (P.
Remesal,1619).
Fuentes y Guzmán dice: " que es sumamente devota y sumamente
bella… que muda su rozagante y encendido color en gualda palidez en ocasión de
conflicto y necesidad popular. Con su mirada hacia abajo en gesto señorial posee
un rostro lleno de majestad y de gracia, con una maternal dulzura que cautiva.
Leva en sus brazos un niño, como de un mes, dormido, con movimiento tan natural,
sosteniendo una paloma entre sus dedos, es tan real y halagüeño, que enamora el
infantito Rey a las almas mas ingratas".
Hoy en día la vemos desde su trono real rodeada de una
majestuosa chispa de 45 estrellas de plata, como símbolo del esplendor de su
gracia. Luce a sus pies una media luna de plata que nos recuerda que es Reina de
todo lo creado. Se le viste con hermosos trajes bordados en colores que
concuerdan con las celebraciones del calendario litúrgico. Luce cabellera
natural y madrileñas especiales traídas de España. Ostenta la corona y el cetro
que la distinguen por su realeza como Reina de la Nación de Guatemala y sostiene
junto al Divino Niño un Rosario de 15 misterios. Al frente dentro del camerin,
luce la vara edilicia que le fuera otorgada en 1992, junto al honroso titulo de
"Alcaldesa Perpetua de la Ciudad de Guatemala".
DE LA DEVOCION TRIBUTADA A NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO
No se dejo ganar en amor y generosidad la Virgen del osario,
sino que desde el principio extendió su manto sobre Guatemala, derramando con
abundancia sus beneficios y repartiendo a sus hijos diversos dones según las
necesidades. Si, atraídos como por un "poderoso y celeste imán", corrían todos
los vecinos de la antigua capital y de los pueblos cercanos, en busca de su
ayuda. Al poco tiempo de hacer la imagen, los dominicos reedificaron la capilla
y la enriquecieron con un buen retablo y hermosísimo camerin donde colocaron a
la Virgen.
La fama del culto suntuoso que se daba a la encantadora
imagen de la Virgen del Rosario de Santo Domingo, llego hasta Roma y el Papa
Clemente VIII, conmovido por los informes de tanta devoción indulgencia la
Capilla de Nuestra Señora del Rosario en Antigua Guatemala, comunicándoles todas
las gracias e indulgencias que el Santuario de San Juan de Letran en Roma, tiene
concedidas y todas las que se le concederán. Mas tarde a petición del Rey de
España, el Santo Padre le concedió en 1650 un Jubileo Extraordinario para el
Rosario, escogiéndose el 12 de febrero del año siguiente para ganarlo. Se
realizo una magna procesión de Santo Domingo a la Catedral, la cual resulto mas
grandiosa y magnifica de los que se esperaba. De regreso a Santo Domingo
colocaron a la Virgen en el Presbiterio a petición de los fieles, que estaban
entusiasmados. Se formaron turnos para acompañarla hasta el día 19 en que
regresaría a su Capilla. Pero el día 18 entre 12 y 1 del medio día, sobrevino un
gran terremoto "que parecía se hundía la ciudad y que se acababa el mundo".
Sacaron luego al imagen a la plazuela del Convento y se estableció una guardia
perpetua, rezándole el Rosario para que interviniera ante la Clemencia Divina.
Con motivo de estos terremotos se comenzó a rezar el Santo Rosario todos los
días en la Iglesia de Santo Domingo, costumbre que aun se conserva. Con ocasión
de la protección obtenida en los terremotos d 1651, la Ciudad de Santiago de los
Caballeros de Guatemala voto y juro a la Virgen del Rosario de la Cofradía del
Convento de Santo Domingo por "Patrona de la Ciudad contra los terremotos".
En 1667 le levantaron una nueva Capilla en derroche de arte.
Siempre que hacia erupción el Volcán de Fuego o temblaba en
la ciudad, acudían los vecinos a postrarse a los pies de la Virgen del Rosario.
Así lo intentaron hacer la noche terrible del 29 de septiembre de 1717, al
sentir la primera sacudida.
Quisieron entrar al templo, pero por milagro divino las
llaves no aparecieron y cuando todos comenzaron a retirarse acongojados porque
no habían podido entrar, sobrevino el segundo y mas fuerte temblor,
desplomándose por completo la cúpula de la Iglesia, sin que hubiera desgracias
personales. Algunos religiosos entraron a explorar como había quedado la Capilla
y encontraron a la Virgen intacta. Sacaron a la Virgen y levantaron una Capilla
grande de paja a donde la trasladaron, celebrando allí los oficios divinos. Cayo
ese año la fiesta del Santísimo Rosario el día 3 de octubre. Sed celebro con la
mayor solemnidad, conforme lo permitieron las circunstancias, en acción de
gracias por la protección que les dispenso la espantosa noche de San Miguel
Arcángel. Antes de la Misa mayor llevaron en procesión a al Virgen por el campo
que estaba lleno de tiendas de Campaña, para que consolara a los que allí
moraban. Todos se alegraron al verla y olvidaron por un instante sus penas. Fue
una de las mejores fiestas que se celebraron en la Antigua. Todo el tiempo que
la Virgen estuvo en la Iglesia de paja, que fue por mas de dos meses, la velaron
día y noche rezándole el Rosario. ¡Tal era el amor que le tenían!.
Algunos años mas tarde se le edifico otra Capilla, quizá la
mejor que hubo en la Antigua, y que fuera destruida por completo con el
terremoto de Santa Marta en 1773, y la imagen de la Virgen tuvo que ser
restaurada a causa de los daños sufridos.
El maestro Cornelio de Lara, platero; la recibió "machucada"
según escribió con su propia mano en el informe. La reparo con toda su habilidad
y salió de sus manos nuevamente hermosa, con toda la belleza y perfecciones que
había perdido.
Con motivo de la solicitud de la autorización de la
coronación pontificia de la imagen de la Virgen del Rosario de Guatemala,
acompañada por 35,000 firmas que exponen las gracias y méritos recibidos de la
MADRE, REINA Y PATRONA DE LA NACIÓN, el Papa Pío XI concede el Decreto de
Coronación Pontificia de la Virgen del Rosario, reconociéndola como PATRONA DE
GUATEMALA.
El digno cargo recayó en Monseñor Luis Durou y Sure,
Arzobispo de Guatemala, quien como representante pontificio corono solemnemente
a la imagen el día 28 de enero de 1934, en el atrio de la Catedral
Metropolitana. Varias personas que se encontraban muy cerca del estrado
pontifical testificaron que en el momento en que el Sr. Arzobispo colocaba la
corona en la cabeza de la imagen, esta la inclino en un gesto de humildad.
En el año 1969 el Papa Paulo VI en Bula Papal, elevo el
Templo de Santo Domingo a la dignidad de Basílica Pontificia de Nuestra Señora
del Rosario, por reconocer que en ella se venera de forma extraordinaria y
publica a la "REINA Y PATRONA DE TODA LA JURISDICCIÓN DE GUATEMALA".
LA PRIMERA NACIÓN DEL MUNDO QUE CELEBRO LA FIESTA DE LA
CORONACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN POR REINA DE TODO EL UNIVERSO, FUE GUATEMALA.
Nuestro pueblo nació en el regazo de María y reino mariano
fue desde su conquista a la fe. ¡Amo Guatemala a la Virgen del Rosario!… tanto
la ha amado que no se cansa de invocarla. Hoy después de siglos Guatemala sigue
viendo en Ella su mas firma esperanza, a su mas fiel intercesora. Guatemala se
postra de rodillas con humildad y confianza ante su patrocinio tan divino y tan
seguro.