Viva Jesús, Viva su Cruz

LOS AMIGOS DE LA CRUZ
San Luis María Grignion de Montfort

 

San Luis María Grignion de Montfort nos dice: "Este es, a mi modo de ver, el mayor secreto del rey, el misterio mas sublime de la Sabiduría Eterna; la Cruz. Dios quiere rescatar al mundo, ahuyentar y encadenar a los demonios, cerrar el infierno a los hombres y abrir para estos el cielo y tributar al Padre eterno una gloria infinita. Su brazo es omnipotente, puede hacer con toda facilidad destruir cuanto se le opone y hacer cuanto quiere. Pero la Cruz detiene su mirada. En ella se complace, la prefiere para hacerla el arma de su conquista y la esposa de su corazón. La Sabiduría Encarnada amo la cruz desde sus mas tiernos años., apenas entro en el mundo la recibió de la manos del Padre en el seno de María. La busco fervientemente durante toda su vida. Al final logro lo que tanto anhelaba, se vio adherido a la Cruz y murió con alegría en los brazos de su idolatrada amiga."

La Cruz es uno de los temas mas acentuados en San Luis María de Montfort, lo repite muchas veces a través de sus escritos y en los que se encuentra a menudo el lema: ¡VIVA JESÚS, VIVA SU CRUZ!.

"El Sr. Grignion, apoyándose en aquella máxima de Jesucristo de que para pertenecer al numero de sus discípulos hay que renunciarse a si mismo, cargar con su cruz todos los días y seguirle... procuraba inspirar a todas las personas el amor a las cruces de cualquier naturaleza que fuesen, temporales o espirituales, tales como enfermedades, injurias, humillaciones, desprecios, etc.... Predicaba esta gran verdad con sus palabras y mas eficazmente con sus ejemplos... Para inspirar esta devoción –tan contraria a los sentidos y a la naturaleza corrompida- creaba asociaciones de fieles bajo el titulo de la Cruz, compuso cánticos sobre la Cruz y escribió una carta dirigida a los Amigos de la Cruz que contiene máximas evangélicas necesarias para la salvación" (Grandet).

LA CARTA CIRCULAR DE LOS AMIGOS DE LA CRUZ fue escrita en 1714 y dirigida a la Asociación de los Amigos de la Cruz, fundada por San Luis María de Montfort.

San Luis María inicia esta obra con el siguiente saludo: "Voy a trazar en el papel los dardos de la Cruz, para que penetren hasta el fondo de sus almas. ¡Ojalá para afilarlos solo hiciera falta la sangre de mis venas, en lugar de la tinta de mi pluma!. Que el Espíritu de Dios vivo, sea el aliento, la fuerza y el contenido de estas líneas. Que la unción divina del Espíritu sea la tinta con que escribo; la Cruz adorable, mi pluma; sus corazones, el papel".


 

EXCELENCIA DE LOS AMIGOS DE LA CRUZ

 

A todos los cristianos, escribe San Luis María invitando a ser Amigos de la Cruz, ya que este es el verdadero nombre de un cristiano. Nos dice: "los demonios se conjuran para arrastrarlos a ustedes a la perdición, ¡únanse para derrotarlos!; los avaros se juntan para negociar y amontonar oro y plata, ¡unan ustedes sus esfuerzos para conquistar los tesoros de la eternidad, ocultos en la Cruz!; los libertinos se asocian para divertirse, ¡únanse ustedes para caminar en pos de Jesús crucificado!"

"Un Amigo de la Cruz es un hombre santo que trasciende todo lo visible; su corazón se eleva sobre lo caduco y perecedero, vive en la tierra como extranjero y peregrino. El Amigo de la Cruz es una conquista especial de Jesús crucificado y de su Madre Santísima".

Existen, pues dos bandos, con los que a diario nos encontramos: el de Jesucristo y el del pecado.

"A la derecha el bando de nuestro amable Salvador, avanza por un camino estrecho mas reducido que nunca por la corrupción del mundo. El Divino Maestro avanza con los pies descalzos, la cabeza coronada de espinas y el cuerpo ensangrentado. Lleva a cuestas la pesada cruz. Solo lo sigue un puñado de personas, las mas valientes".

"A la izquierda el bando del pecado o del demonio, mucho mas numeroso, espléndido y vistoso, al menos en apariencia. Sus senderos están tapizados de flores, bordeados de diversiones y placeres".

El rebaño que sigue a Jesucristo solo habla de lagrimas, penitencia, oración y desprecio del mundo. Los amigos de lo mundano se animan entre si diciendo que Dios es bondadoso y no nos creo para la condenación ni prohibe divertirnos.

Pero San Luis María nos dice que quien es Amigo de la Cruz es mas poderoso que quien sigue a lo mundano: " el numero de los elegidos es menor de lo que pensamos, solamente los valientes y esforzados arrebatan el cielo".

"Recuerden, queridos Amigos de la Cruz, que el buen Jesús les esta mirando y le dice a cada uno en particular: Casi todos me abandonan en el camino real de la Cruz; y digo esto con lagrimas en los ojos y el corazón traspasado de dolor, mis propios hijos criados y formados en mi escuela me han abandonado y despreciado convirtiéndose en enemigos de mi Cruz. ¿Acaso ustedes también quieren dejarme, huyendo de mi Cruz como los mundanos?; ¿quieren ustedes también conformarse a la corriente del mundo en que vivimos y menospreciar la pobreza de mi Cruz para correr detrás de las riquezas?; ¿ quieren esquivar los dolores de mi Cruz para correr detrás de los placeres?; ¿odian las humillaciones de la Cruz para irse detrás de los honores?. Aparentemente tengo muchos amigos que declaran amarme pero en el fondo me aborrecen, porque no aman mi Cruz. Tengo muchos amigos de mi mesa, pero muy pocos de mi Cruz".


PRACTICAS DE LA PERFECCION CRISTIANA

 

La perfección cristiana consiste:

1. en aspirar a la santidad: "el que quiera venirse conmigo"

2. en dominarse: "que se niegue a si mismo"

3. en padecer: "que cargue con su cruz"

4. en comprometerse con Jesucristo: "y me siga".

1. Aspirar a la santidad: "el que quiera venirse conmigo".

San Luis María denota que Cristo dijo "el que quiera" y no los que quiera, para indicar el numero reducido de los elegidos.

"El que quiera"... es decir, el que tenga voluntad firme, sincera y resuelta, para hacer trizas al mundo y al infierno, a su cuerpo y su voluntad egoísta; decidido a sacrificarlo todo, a emprenderlo todo y padecerlo todo por Jesucristo.

2. Dominarse: "que se niegue a si mismo".

El Amigo de la Cruz debe gloriarse de las humillaciones y padecimientos de la Cruz. Cuidado con los que no pueden soportar que los censuren, sin excusarse; que los ataquen, sin defenderse; que los humillen, sin ensalzarse.

"Nada de admitir a personas delicadas y sensuales que rehuyen hasta la menor molestia, que maldicen y se quejan ante el dolor mas insignificante" dirá San Luis de Montfort.

3. Padecer: "que cargue su cruz".

Que carguen con su propia Cruz con alegría, la abracen con entusiasmo y la lleven en sus hombros con valentía. Que cargue con su Cruz, que no la lleve arrastrando, ni la rechace, ni la recorte, ni la esconda.

Es necesario padecer por Jesucristo ya que nuestros pecados tienen que ser castigados en este mundo o en el otro. Si Dios los castiga en este mundo y de acuerdo con nosotros, el castigo será amoroso. Pero si el castigo que merecemos se queda reservado para el otro mundo, la justicia ejecutara la condena y seremos castigados con fuego. "!Cancelemos, entonces, por amor, nuestras deudas en esta vida, llevando bien nuestras cruces!. Además, no hay otro camino para entrar en el reino de Dios que pasar por muchas tribulaciones y cruces" dice San Luis María.

"Además, si la Cabeza esta coronada de espinas, ¿podrán los miembros coronarse de rosas? ¡No se hagan ilusiones! Esos cristianos que ustedes se encuentran por todas partes trajeados a la moda, delicados en extremo, altivos y engreídos a mas no poder, no son los verdaderos discípulos de Jesús crucificado. ¡Cuantas caricaturas de cristianos que pretender ser miembros de Jesucristo son en realidad sus mas alevosos perseguidores, porque mientras hacen con una mano la señal de la Cruz, son sus enemigos declarados en el corazón. En el crisol del sufrimiento se purifican los verdaderos Amigos de la Cruz, mediante la paciencia, mientras los enemigos de ella se disipan en humo a causa de su impaciencia y murmuraciones".

"Hay que sufrir como los santos. Contemplen la afilada espada que penetra hasta el fondo en el tierno e inocente corazón de María, la exenta de todo pecado original y actual; lo que nosotros sufrimos no es nada comparado con esto. Después de todo, ¿quién puede librarse de llevar su Cruz?".

"Si no quieren sufrir con paciencia ni llevar su Cruz con resignación, tendrán que llevarla rezongando con impaciencia como los condenados. ¡Esta tierra en que vivimos no puede hacer feliz a nadie! Escógete una Cruz de las tres del Calvario; si no quieres sufrir con alegría como Jesucristo, ni con paciencia como el buen ladrón, tendrás que sufrir como el mal ladrón a pesar suyo. Tendrás que cargar con el peso fatídico que el demonio añadirá a su Cruz a causa de la impaciencia que ella te producirá y después de haber sido desgraciados en este mundo, iras a las llamas eternas. "!Alégrense pues, salten de gozo cuando Dios les regale una Cruz. Ciertamente, el mejor regalo de Dios es la Cruz! Si lo comprendieran bien, mandarían celebrar misas, harían novenas, emprenderían peregrinaciones para alcanzar del cielo este divino regalo" dice San Luis María de Montfort.

4. Comprometerse con Jesucristo: "Y me siga"

Pero no basta con sufrir. También tanto el demonio como el mundo tienen sus propios mártires. Hay que llevar la Cruz como Jesucristo llevo la suya, por lo que San Luis María da catorce reglas al respecto:

NO SE BUSQUEN CRUCES A PROPÓSITO – "si se dedican a cumplir con sus deberes lo mejor que puedan, no les van a faltar contrariedades, persecuciones ni menosprecios"

TENGAN EN CUENTA EL BIEN DE LOS DEMAS – "si quieren hacer algo que es indiferente, pero puede escandalizar al prójimo, absténganse de hacerlo. Si es necesario y útil al prójimo, sigan adelante y déjenlos hablar".

ADMIREN, PERO NO PRETENDAN OBRAR COMO ALGUNOS GRANDES SANTOS –" algunos santos se impusieron cruces, contentémonos con admirar la conducta maravillosa del Espíritu Santo en ellos y humillémonos a la vista de sus sublimes virtudes; pero no pretendamos volar tan alto".

PIDAN A DIOS LA SABIDURÍA DE LA CRUZ – "sabiduría que solo se alcanza mediante grandes padecimientos, humillaciones profundas y fervientes oraciones, para desear y buscar la Cruz y deleitarse en ella".

HUMÍLLENSE ANTE LAS PROPIAS FALTAS, PERO SIN DESESPERARSE – "si por ignorancia o culpablemente cometieron alguna falta que les acarree cruces, humíllense inmediatamente dentro de ustedes mismos, pero sin turbación. Con mucha frecuencia Dios permite que sus mejores servidores cometan las faltas mas humillantes para rebajarlos ante sus propios ojos y los ojos de los demás y alejarlos de pensamientos orgullosos de las gracias concedidas y del bien que hacen".

DIOS NOS HUMILLA PARA PURIFICARNOS – "nuestras miradas y pensamientos echan a perder en si las mejores acciones y los dones mas excelentes, por lo que Dios se complace en ocultar a los suyos en los repliegues de su rostro, para que nos los manchen las miradas de los hombres ni el conocimiento que tienen de si mismos. ¡En que incertidumbres, tinieblas y perplejidades los sumerge muchas veces!".

 

EVITEN ANTE LAS CRUCES LOS ENGAÑOS DEL ORGULLO – "no crean, como los devotos orgullosos y engreídos que las cruces que llevan son enormes, que constituyen una señal de su fidelidad personal y testimonio de una especial predilección que Dios les manifiesta; es una emboscada de orgullo espiritual. Piensen mas bien que las cruces que el Señor les envía son castigos amorosos a causa de sus pecados".

APROVECHEN LOS SUFRIMIENTOS PEQUEÑOS MAS QUE LOS GRANDIOSOS – "el Señor no se fija tanto en lo que uno padece, sino en la manera como se sufre. Sufrir poco, pero por Dios es sufrir como santos".

AMEN A LA CRUZ CON AMOR SOBRENATURAL – "aunque no experimentemos ningún gozo de los sentidos ni se perciba ninguna satisfacción racional, el alma ama y saborea la propia Cruz a la luz de la fe".

ACEPTEN SIN EXCEPCION NI SELECCION, TODA CLASE DE CRUCES – "pobrezas, injusticias, perdidas de bienes, contradicciones, calumnias, sequedades, abandonos, aflicciones interiores y exteriores, traiciones, persecuciones, destierros, cárceles, desnudez, hambre, sed".

CUATRO ESTIMULOS PARA SUFRIR DEBIDAMENTE – "LA MIRADA DE DIOS que contempla al hombre en su lucha contra la fortuna, el pecado, el infierno y contra si mismo. LA MANOS DE DIOS que permite todos los males que nos sobrevienen de la naturaleza, pero no permite que seamos tentados ni afligidos por encima de nuestras propias capacidades. LAS LLAGAS Y LOS DOLORES DE JESÚS CRUCIFICADO; todos contemplemos su pobreza, desnudez, menosprecios, dolores y desamparos y veamos si los nuestros son semejantes al de Jesucristo. ARRIBA EL CIELO, ABAJO EL INFIERNO; contemplemos la espléndida corona que les aguarda en el cielo si saben lleva bien su Cruz, contemplemos en el infierno el puesto que merecemos si padecemos entre murmuraciones , despecho y espíritu de venganza".

NO SE QUEJEN JAMAS DE LAS CRIATURAS – " no se quejen jamas voluntariamente de las criaturas que Dios utiliza para afligirnos".

RECIBAN SIEMPRE LA CRUZ CON GRATITUD – "no reciban nunca ninguna Cruz sin besarla humildemente y con gratitud"

BUSCAR ALGUNAS CRUCES VOLUNTARIAS - "?aborrecen algún objeto o alguna persona?, ¡Úsenla a menudo, frecuenten su trato, domínense!. ¿Tienen afecto demasiado sensible o exagerado a una persona u objeto? ¡Aléjense de ella, prívense de ese objeto, apártense de lo que les halaga!".

San Luis María de Montfort afirma: " En espera de que amanezca el día glorioso de su triunfo en el día del juicio final, la Sabiduría Eterna quiere que su Cruz sea la insignia, el distintivo y el arma de todos sus elegidos. No reconoce como hijo a quien no posea esta insignia, ni como discípulo sino a quien la lleva en la frente sin avergonzarse, en el corazón sin protestar y sobre los hombros sin arrastrarla. No admite como soldado sino a quien este dispuesto a armarse con ella para defenderse. ¡Nada de ilusiones! ¡Desde que la Sabiduría Encarnada tuvo que entrar al cielo por medio de la Cruz, por ella tendrán que entrar cuantos le sigan!".-

Textos tomados de "El Amor de la Sabiduría Eterna" y "La carta Circular de los Amigos de la Cruz", de San Luis María Grignion de Montfort.